La Escuela Cossettini viajó a Venezuela gracias a Amanda Paccotti.
Tal como lo había augurado Propaz por diversos medios comunicacionales, la agenda cumplida por la señora Amanda Paccotti en nuestra ciudad de Caracas se tradujo en un intercambio de conocimientos y experiencias, sumamente fecundo. No era sencillo definir el objeto de las actividades que tendrían lugar gracias al aporte de Amanda, pues referirse al legado de las hermanas Olga y Leticia Cossettini, puede implicar entrar en varias dimensiones, todas ellas de gran valía.
En efecto, la obra cossettiniana que se desarrolló en la ciudad de Rosario, Argentina, entre 1935 y 1950, puede asumirse desde la perspectiva de la promoción de los derechos humanos, por ejemplo. Baste citar la formación en derechos fundamentales como la no discriminación y la libertad de pensamiento y acción, con especial referencia a las responsabilidades y deberes. El considerar a niños y niñas como sujetos de derechos, y no como simples menores objeto de protección. ¿Qué decir de la formación de ciudadanía? Anticipándose en el tiempo, incluso, en lo
Pues bien, Propaz desarrolló una agenda muy intensa entre el 22 y el 24 de marzo, con motivo de la visita a nuestra ciudad de la señora Amanda Paccotti, quien es una de las personas que han dedicado por muchos años, esfuerzos para la conservación, sistematización y difusión de la obra educativa cossettiniana. De valor fudamental resultó la exhibición del laureado documental "La Escuela de la señorita Olga" de Mario Piazza.
Estas actividades de Propaz, contaron con alianzas extraordinarias: Centro de DDHH de la Universidad Católica Andrés Bello y la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz; Dirección de Educación de la Gobernación del Estado Miranda; Universidad Central de Venezuela; clubes
Debe tenerse presente, que Amanda llegó con un compromiso sólido, de compartir la "valija viajera Cossettini" con el mayor número posible de personas e instituciones. Más allá de este compromiso, Amanda se dedicó, de lleno, a plenar los distintos escenarios con su inmenso amor no sólo por la obra, sino por el Ser
que tuvo lugar en el Colegio San Luis, Urbanización San Luis)
No le faltó a Amanda tiempo para el humor, como cuando se refería a su condición de "museo viviente" por haber iniciado su primaria en 1948 en la "Escuela de la señorita Olga" Su amor por la educación nació en aquellos días; y ¡vaya que ha retribuido, con creces, todo lo recibido! Además, vivió momentos de profunda emotividad, como cuando la moderadora en la jornada con los docentes de la Gobernación del Estado Miranda, insertó en sus palabras de presentación, recuerdos de Amanda compartidos a través del internet, alusivos a la Escuela de la señorita Olga. (http://www.rosarinosenred.gov.ar/cultura/relatos/como-ser-rosarinos-y-../quinta-edicion)
Logró Amanda, en estos días, asistir como panelista a una jornada en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) sobre tolerancia a partir de la película Invictus; compartir en el programa "Propaz en la radio"; actuar como facilitadora en un foro en la Universidad Central de Venezuela (UCV) y luego dirigir las mesas de trabajo con los asistentes a dicha actividad; dirigirse a empresarios y profesionales en una reunión del Rotary y finalmente, participar en el foro dirigido a más de 100 docentes de la Gobernación del Estado Miranda.
Amanda se fue muy satisfecha; y con justificadas expectativas, por la extraordinaria receptividad que encontró. Nos corresponde ahora abonar la siembra de Amanda, y empezar a cosechar frutos tan necesarios, para promover la conciencia social, desde la libertad de pensamiento y acción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario